La influencia del teatro en los niños y niñas

teatro

El teatro es una atividad cultural muy positiva que tiene muchos aspectos beneficios tanto para pequeños como para mayores. La influencia del teatro en los niños y niñas es real. Para hacer teatro, el pequeño no tiene por qué ser un artista ni tener cualidades específicas para ello. Lo único que tiene que tener es muchas ganas de divertirse, de socializar y conocer gente nueva, así como la oportunidad de interpretar historias divertidas.

El teatro puede hacerse mediante disfraces, siendo ellos mismos los que interpretan personajes, o mediante marionetas, siendo ellos quienes hagan la mejor versión de cualquier historia. El teatro infantil tiene muchos beneficios y en Juguetutto hemos decidido contarte cuáles son.

Beneficios del teatro en niños y niñas

Uno de los principales puntos de su personalidad que estarás potenciando será la autoestima. El niño se sentirá más seguro de sí mismo y aprenderá a respetar y convivir en grupo. En este sentido, aprenderá valores como la constancia, respeto a los demás, respeto mutuo y control de emociones. Es una disciplina que se forja bajo la perseverancia. Verán cómo a medida que avanza el tiempo, poco a poco van mejorando y consiguiendo nuevos propósitos. Aprenderán a desenvolverse en público.

El teatro también puede utilizarse como una perfecta herramienta de aprendizaje del lenguaje y lectura. Ayuda a reforzar tareas académicas relacionadas con la literatura. Además, aprenderá sobre arte e historia, dependiendo de la historia que interprete.

Si tu hijo o hija cuenta con problemas de comunicación o concentración, ¡el teatro les ayudará! Es perfecto para aquellos niños que son más vergonzosos a la hora de hacer amigos o entablar un tipo de relación con otros niños. Además, es un juego que educa en valores y les enseña a reflexionar sobre lo ocurrido. Es decir, que es un juego que les enseña historias y cómo estas se desenvuelven según cómo actúen los protagonistas.

También es un juego que les ayuda a potenciar la creatividad y la imaginación. Estas facetas se desarrollan en los primeros años de vida. Por lo tanto, estarás potenciando una parte importante que probablemente no pueda aprender en el futuro.

La mejor edad para que los niños comiencen a ir al teatro o a participar de él es a partir de los cinco años. Verás cómo poco a poco mejora en aspectos que considerabas prácticamente imposibles. Los beneficios son enormes.

Share

También te puede gustar